Ambiente Construcción de la Paz

Reconciliación, memoria, testimonio y libertad religiosa

Las misiones, dentro del ambiente de Construcción de la Paz, invita a promover una cultura de paz inspirada en el Evangelio, que fortalezca la reconciliación, el perdón, la fraternidad y el diálogo, recuperando la memoria histórica de la Iglesia como fuente de identidad, esperanza y compromiso misionero. Desde el testimonio de los mártires y testigos de la fe, especialmente de la Resistencia Cristera, se busca formar comunidades que defiendan la dignidad humana, la libertad religiosa y el bien común, rechazando toda forma de violencia, odio o polarización y favoreciendo procesos permanentes de encuentro, comunión y transformación social.

Ejemplos de actividades sugeridas

  • – Equipo parroquial de misioneros digitales formado por jóvenes y adultos.
  • – Campaña “Un minuto de esperanza”: videos breves con testimonios reales.
  • – Podcast “Memoria viva”: historias de fe narradas por adultos mayores.
  • – Mapa digital de la caridad: servicios de ayuda disponibles en el territorio.
  • – Hora de escucha digital: canal institucional para recibir peticiones, evitando que personas no capacitadas atiendan situaciones delicadas.
  • – Reto “30 días, 30 gestos de vida”.
  • – Campaña contra las noticias falsas y promoción de fuentes confiables.
  • – Examen de conciencia digital: lenguaje, tiempo de uso, contenido compartido, respeto y veracidad.
  • – Testimonio intergeneracional: jóvenes ayudan a adultos mayores a participar de manera segura en los medios digitales.

Encuentra más actividades a realizar en tu parroquia

Mensaje del Papa Francisco

Mensaje para la jornada mundial de las misiones 2020 en el contexto de los sufrimientos causados por el covid-19.

«En este año, marcado por los sufrimientos y desafíos causados por la pandemia del covid-19, [el] camino misionero de toda la Iglesia continúa a la luz de la palabra que encontramos en el relato de la vocación del profeta Isaías: «Aquí estoy, mándame» (Is 6,8). Es la respuesta siempre nueva a la pregunta del Señor: ¿A quién enviaré?» (ibíd.).

Esta llamada viene del corazón de Dios, de su misericordia que interpela tanto a la Iglesia como a la humanidad en la actual crisis mundial.

Papa Francisco.